Ricardo Zárate, asambleísta departamental ha explicado que la caída estrepitosa del MAS obedece a los antagonismos y contradicciones internas que han empezado a desportillar al partido y a sangrarlo por dentro. Estas divisiones han frenado proyectos anunciados por Luis Arce, generando consecuencias directas en el desarrollo de la región y en iniciativas que ya estaban aprobadas. Como resultado de estas tensiones, se produjo un voto de rechazo y la búsqueda de alternativas distintas, las cuales Zárate respeta plenamente desde la perspectiva democrática. En este contexto, y en pleno año Bicentenario, surgen vientos de cambio que estimulan la exploración de nuevos mecanismos para construir el horizonte del país en su tercer siglo.